¿Cómo controlar la ansiedad durante el teletrabajo en tiempos de #COVID19?

Escrito por Diana Camacho | Psicóloga y Coordinadora de Gestión Humana AXON Marketing & Communications

A propósito del COVID-19, la gran mayoría de las empresas a nivel mundial han permitido utilizar la modalidad de teletrabajo y, aunque para muchas ya era su forma habitual de trabajo, para otras es un escenario completamente nuevo con el que vienen muchos retos.

Hemos encontrado diferentes tips sobre cómo realizar un adecuado Home Office y lograr los resultados esperados. Las pautas son desde ubicar el lugar correcto en la casa, evitar distracciones, respetar el horario de trabajo, bañarse y vestirse adecuadamente, respetar los horarios de almuerzo y break hasta hacer pausas activas y otras más con el fin de que las personas puedan llegar a ser tan productivas como cuando se encuentran en la oficina. Si bien las redes sociales están inundadas de información al respecto, hay algo detrás de lo que poco se habla: la ansiedad y el sobrepeso. 

Según un estudio de la firma Deloitte publicado en el diario mexicano El Financiero, el 64% de los millenials tienen en cuenta la modalidad Home Office al momento de elegir un trabajo, situación que en muchas oportunidades dejaba en desventaja a grandes compañías, pero que en este momento cambia el panorama dada la situación actual. Entonces, millenials, centenials y sobretodo generaciones anteriores, se empiezan a dar cuenta de que en realidad entrar 100% en modalidad teletrabajo puede no ser algo del todo fácil de llevar, o tan atractivo como parecía. Estar encerrados en un mismo entorno, incluso compartiendo todo el tiempo con las mismas personas o, en su defecto, estando solo, puede incrementar los niveles de ansiedad. Esto puede traer como consecuencia terminar asaltando la nevera cada hora, lo cual indefectiblemente hará que comencemos a ganar más peso y aumentar nuestra ansiedad. 

Si tenemos en cuenta que la principal causa del sobrepeso es el aumento en la ingesta de alimentos de alto contenido calórico que, por ende, son ricos en grasa. Si a eso le sumamos la reducida actividad física -factor que incrementa notablemente en estas circunstancias, que aún no sabemos cuánto van a durar- podemos encontrarnos, en un futuro no muy lejano, que habremos incrementado una problemática que ya de por si es bastante alta a nivel mundial, según estudios remitidos por la OMS

Por eso, es importante incorporar actividades que puedan derivar en hábitos de vida saludables para afrontar este período en el que debemos estar en casa. 

Si bien son muchos los profesionales inmersos en este escenario, el caso de los comunicadores y aquellos que se dedican al PR, marketing, periodismo y todas las ramas de la comunicación, puede ser bastante más impactante, su entorno siempre ha demandado ser seres sociales y lo más importante, estar siempre informados. Por lo anterior, su rol les obliga a estar hiperconectados, pendientes de todos los sucesos alrededor del mundo. Esto indiscutiblemente los hará terminar  con una mente sobrecargada de información y sin una ruta de escape o mecanismos que les permitan descongestionarse. El panorama no se ve nada alentador. 

Por todo lo mencionado, una de las cosas que debemos hacer es alimentación consciente. Comer viendo el computador o el celular o incluso la televisión puede hacer que terminemos comiendo más cantidad de la que deberíamos. Al concentrarnos, podemos saber realmente cuándo quedamos satisfechos y así evitar terminar comiendo por ansiedad. 

Otra alternativa que podemos utilizar es tomar agua. Además de hidratarnos – medida que es recomendada también para este tiempo de COVID-19- nos va a permitir tener una sensación de bienestar y llenura. En muchas ocasiones nuestro cuerpo nos puede estar pidiendo agua, nosotros lo confundimos con hambre y terminamos comiendo. Según la psicóloga Silvia Avala, si nos mantenemos bien hidratados, tendremos un buen estado de ánimo. En su columna publicada en Efe Salud relata que varios estudios científicos evidencian que con un “1% o 2% de deshidratación se comienza a afectar la memoria a corto plazo, las tareas de atención visual, la concentración y el tiempo de reacción”. 

Evitar al máximo el consumo de azúcar es otra recomendación en estas circunstancias. Por lo general, cuando la ansiedad aumenta, sentimos la necesidad de tomar alimentos con azúcar. El problema es que una vez que la consumimos no dura mucho su efecto. Inicialmente suministra una dosis fuerte de energía que, incluso, puede ser excesiva e innecesaria y que además dura poco, lo que termina siendo un círculo vicioso por la necesidad de ingerir de nuevo. Así advierte la Clínica de la Ansiedad al hablar de la importancia de la dieta. 

Hacer ejercicio. Aunque no podemos salir, existen innumerables formas de hacer ejercicio en casa. Si estando solo se hace difícil, se puede invitar a conectar a algún amigo o familiar para realizar juntos una pequeña rutina, además de sentirse acompañados, sobre todo, aquellos que están solos en este proceso. Despertarse temprano y hacer alguna actividad física de al menos 30 minutos dará energía para el día y, además, incrementará la autoestima porque el ejercicio te hace sentir bien contigo mismo. Se pueden aprovechar las redes sociales para hacer un grupo de amigos para “ejercitar en línea”. Esto alimentará la mente y evitará el peligroso círculo de la ansiedad y de hacer de tu mejor amiga la nevera. 

Cuidado con las “siestas” después del almuerzo. Estar en casa todo el tiempo hace irresistible dormir después del almuerzo. Sin embargo, expertos recomiendan reposar después del almuerzo al menos 15 o 20 minutos, pero sin llegar a dormirse. La razón es porque al dormir el cuerpo disminuye su actividad y gasta menos energía, lo que hará la digestión más lenta, por ende, no procesaremos adecuadamente los alimentos y terminaremos ganando unos kilitos de más. Así que es mejor esperar un poco antes de tomar la tentadora siesta. 

Finalmente, además de hacer un listado de pendientes de tu oficina, es recomendable organizar el día. No solo para el teletrabajo, sino para ti mismo. Es buena idea hacer un cronograma de actividades que permitan hacer ejercicio, actividades diferentes como pintar, armar un rompecabezas, resolver crucigramas o sencillamente algo que te desconecte, tener horas de comida, cantidad de vasos de agua, tener una hora fija de dormir y despertarse, etc. De esta forma se va construyendo una rutina y se evita caer en hábitos poco saludables por el hecho de estar encerrado. ¿Y si tienes hijos? ¡Mucho mejor! Organiza el día de forma que puedas compartir actividades con ellos. Esto incrementará los niveles de serotonina en el cuerpo y elevará la sensación de felicidad, lo cual reducirá tu ansiedad. Además, el tener menos tiempo porque los hijos lo demandan, aumentará la concentración en tu trabajo en el tiempo que te queda y así podrás optimizarlo y lograr los resultados esperados.

2020-04-13T15:50:42+00:00 abril 13th, 2020|Nuestro Blog|