50 N Laura St, Suite 2500. Jacksonville, FL 32202

Del SEO tradicional al GEO: cómo ganarse un lugar en las respuestas de la IA

Durante años, el objetivo de cualquier estrategia digital fue claro: aparecer en la primera página de Google. Pero ahora cada vez más consumidores —y también periodistas, analistas y stakeholders— no hacen clic en diez resultados azules: le preguntan directamente a ChatGPT, Perplexity o Gemini y confían en la respuesta que reciben.

Ahí es donde entra el GEO (Generative Engine Optimization), la disciplina que busca que tu marca sea la fuente que la inteligencia artificial cita, recomienda o menciona cuando alguien le pregunta sobre tu industria.

Según el último State of PR 2026 de Muck Rack, el 73% de los profesionales de comunicación y PR ya considera al GEO al menos algo importante dentro de su estrategia, y un 15% lo califica como “extremadamente importante”. El mensaje es contundente: la conversación ya no es si hay que optimizar para la IA, sino qué tan rápido tu marca se está preparando para hacerlo.

¿Por qué esto le importa al brand manager?

Como brand manager, probablemente el GEO no está (todavía) en tu radar de KPIs. Pero debería estarlo, porque afecta directamente algo que sí te preocupa: cómo se percibe tu marca cuando nadie de tu equipo está en la conversación.

Cuando un usuario le pregunta a una IA “¿cuál es la mejor agencia de branding en Latinoamérica?” o “¿qué marcas de skincare son más sostenibles?”, el motor generativo construye su respuesta a partir de contenido que ya existe en la web: notas de prensa, artículos de medios, estudios, contenido de autoridad. Si tu marca no está presente en esas fuentes, simplemente no existe para la IA. Y si no existe para la IA, tampoco existe para una porción creciente de tus consumidores.

El problema es que, dentro de las organizaciones, nadie tiene claro todavía quién es dueño de esta tarea. El mismo estudio de Muck Rack revela que el 29% de los equipos de comunicación dice que “nadie posee el GEO todavía” en su empresa, mientras que un 13% adicional simplemente no lo sabe. Solo el 24% ubica esta responsabilidad dentro del equipo de PR/comunicación, y un 15% la deja en manos de SEO o contenido.

Esta ambigüedad es, en realidad, una oportunidad: las marcas que definan hoy quién lidera el GEO —y que integren a comunicación, marketing y SEO en una sola conversación— van a tener ventaja sobre las que sigan operando en silos.

Del SEO al GEO: ¿qué cambia realmente?

El SEO tradicional optimiza para que un algoritmo posicione tu página. El GEO optimiza para que un modelo de lenguaje entienda, confíe y cite tu contenido. No son estrategias opuestas, son complementarias, pero requieren tácticas distintas.

De acuerdo con los profesionales encuestados, las tácticas que hoy están usando para mejorar su visibilidad en las respuestas generadas por IA son:

  • Conseguir cobertura en medios de alta autoridad (55%). La reputación editorial sigue siendo la moneda más fuerte: los modelos de IA tienden a confiar más en fuentes que ya son reconocidas como autoritativas.
  • Crear contenido más autoritativo y basado en datos (50%). Estudios propios, estadísticas verificables y contenido original son más citables que las opiniones genéricas.
  • Optimizar contenido para buscadores, es decir, SEO clásico (50%). El GEO no reemplaza al SEO, se construye sobre él.
  • Estructurar el contenido para que la IA lo “lea” mejor (44%), usando respuestas claras, FAQs y formatos escaneables.
  • Monitorear menciones de marca en herramientas de IA (29%), para saber si —y cómo— te están citando.

Sin embargo, todavía hay terreno por recorrer: 16% de los profesionales admite que aún no está usando ninguna táctica específica de GEO, y otro 8% simplemente no sabe por dónde empezar.

La medición, el próximo gran reto

Si algo deja claro el estudio es que medir el éxito del GEO sigue siendo el punto más débil de la ecuación. El 39% de los encuestados reconoce que no está midiendo el GEO de ninguna forma todavía, y un 21% adicional no sabe cómo se está midiendo dentro de su organización.

Entre quienes sí lo hacen, las métricas más comunes son:

  • Monitoreo de menciones de marca en respuestas generadas por IA (25%)
  • Cambios en visibilidad o posicionamiento en buscadores (21%)
  • Tráfico de referencia proveniente de herramientas de IA (17%)
  • Cobertura de medios ganada vinculada a visibilidad en IA (17%)

Para un brand manager, esto significa una cosa muy concreta: si tu marca todavía no tiene un proceso, aunque sea básico, para saber cómo la mencionan las IA, hoy es un buen momento para empezar. No hace falta un dashboard sofisticado; basta con preguntarle regularmente a ChatGPT, Perplexity o Gemini sobre tu categoría y registrar si tu marca aparece, cómo aparece y qué fuentes está citando el modelo.

Autoridad, el nuevo activo de marca

Hay un hilo conductor en todas las tácticas de GEO que están funcionando: la autoridad. Ya sea a través de cobertura en medios reconocidos, contenido propio respaldado por datos, o presencia consistente en publicaciones del sector, lo que los modelos de IA están premiando es exactamente lo que el buen earned media siempre ha construido: confianza y credibilidad de terceros.

Esto conecta con otra tendencia relevante del estudio: el 51% de los profesionales de PR dice que el thought leadership ya representa al menos una cuarta parte de su trabajo, seis puntos más que el año anterior. No es casualidad. El contenido de liderazgo de pensamiento —artículos de opinión firmados, estudios de industria, comentarios de expertos citados en medios— es exactamente el tipo de material que alimenta tanto al SEO como al GEO.

¿Qué puede hacer tu marca hoy?

Si eres brand manager y estás empezando a pensar en GEO, estos son puntos de partida realistas:

  1. Audita tu presencia actual en la IA. Pregúntale a distintos modelos generativos sobre tu marca, tu categoría y tus competidores. Observa qué fuentes citan y si tu marca aparece.
  2. Define quién lidera el GEO dentro de tu organización. No dejes que sea tierra de nadie. Idealmente, comunicación, marketing y SEO deben trabajar coordinados, no en paralelo.
  3. Invierte en contenido de autoridad, no solo en volumen. Un estudio propio bien difundido, respaldado por datos, vale más para el GEO que diez publicaciones genéricas de blog.
  4. Prioriza relaciones con medios de alta autoridad. La cobertura editorial de calidad sigue siendo, hoy, la táctica más efectiva según los propios profesionales del sector.
  5. Empieza a medir, aunque sea de forma manual. No necesitas la herramienta perfecta para empezar a observar patrones.

El GEO no reemplaza al SEO

La transición del SEO al GEO no significa abandonar lo que ya funciona, significa ampliar el objetivo: ya no basta con que te encuentren, ahora también necesitas que te recomienden. Las marcas que entiendan esto antes —y que trabajen la autoridad, la coherencia editorial y la medición de forma integrada— serán las que ocupen un lugar en las respuestas que la IA le da a millones de personas todos los días.

En Axon Marketing+Communications ayudamos a marcas latinoamericanas a construir esa autoridad: desde relaciones con medios y thought leadership hasta estrategias de contenido pensadas para el nuevo ecosistema de búsqueda impulsado por IA.

Fuente de los datos citados: Muck Rack, “The State of PR 2026” (encuesta a 971 profesionales de relaciones públicas, mayo-junio 2026).